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Eleusis y sus misterios...

el Miér Oct 15, 2008 12:01 pm
LOS MISTERIOS DE ELEUSIS


Muchos hemos oído hablar de los Misterios de Eleusis, pero pocos sabemos con exactitud en qué consistían y por qué se celebraban. Así se refiere el autor de la Ilíada y la Odisea a estos misterios: “Cualquiera de los que pueblan esta tierra que haya contemplado estos misterios, será bendecido, pero cualquiera que no haya sido iniciado y no haya recibido su parte del rito, no habrá recibido lo mismo que los demás, una vez muerto y viviendo en el moho donde el sol se pone”.

Los misterios eleusinos eran ritos de iniciación anuales al culto a las diosas agrícolas Deméter y Perséfone que se celebraban en Eleusis (cerca de Atenas), en la antigua Grecia. Estos misterios estaban basados en una leyenda en torno a Deméter. Deméter era la diosa de la vida, la agricultura y la fertilidad. En otras palabras, era un aspecto de la Divina Madre: De (Deus) y Meter (Mater), Dios –Madre. Un día, cuando Perséfone, hija de Deméter, estaba recogiendo flores en los pastos, fue abducida por Hades, dios del mundo subterráneo. Su madre la buscó en vano, finalmente sabiendo, gracias a Helios (Dios Sol, que todo lo ve, testigo de todo lo que pasa sobre la faz de la tierra) que había sido abducida. Seriamente apenada, Deméter se encontraba sola en el Olimpo, ya que incluso averiguó que su esposo, Zeus, estaba implicado en el rapto.

Vestida como una simple mujer entre los mortales encontró morada en el palacio del Rey de Eleusis, Keleos, y su mujer Metaneira. En gratitud por su amable hospitalidad, Deméter fundó un templo en Eleusis tras revelar que era una diosa. Para castigar a los dioses del Olimpo por la abducción de su hija, Deméter hizo que muriese toda vegetación sobre la tierra, amenazando a la humanidad con su extinción. Los dioses temían no obtener más sacrificios y oraciones de los mortales e imploraron a Deméter que devolviese la fertilidad a las tierras. Esta petición no fue satisfecha hasta que Zeus ordenó a su hermano Hades, del mundo subterráneo, a devolver Perséfone a su madre. Madre e hija volvieron al Olimpo, pero desde entonces Perséfone tenía que pasar un tercio del año con su esposo en el mundo subterráneo.
Cuando lo hacía, el invierno reinaba sobre la tierra, cuando Perséfone volvía a la Tierra en primavera, el mundo vegetal despertaba con flores y frutos nuevos.

Antes de que Deméter volviese al Olimpo, dio a los reyes de Eleusis, Keleos y Triptolemus, instrucciones para celebrar los ritos en su templo. Estos eran preceptos secretos, misterios para ser guardados. Divulgarlos o profanarlos podía ser castigado con la muerte. Apreciando el propicio final del drama de Eleusis, Deméter dio a Triptolemus, el primer iniciado de Eleusis, una rama de trigo y encomendó instruir a la humanidad en la agricultura.

Había dos partes en los Misterios Eleusinos: los mayores y los menores. Los Misterios Menores, o preparatorios, eran celebrados en Atenas en el mes de las flores, llamado Anthesterion. Los Misterios Mayores comenzaban en otoño, en el mes Boedromion, que actualmente se corresponde con el final de septiembre y comienzo de octubre. Después de cuatro días de ritos y festividades en la ciudad, la solemne procesión hacia Eleusis, a unos 20 kilómetros de distancia, comenzaba con gran pompa en el quinto día. También había cuatro categorías de gente que participaba en los Misterios eleusinos: Los sacerdotes, sacerdotisas o hierofantes, los iniciados, que se sometían a la ceremonia por primera vez, los otros que ya habían participado al menos una vez y eran aptos para la última categoría y aquellos que habían alcanzado la epopteia ('revelación'), que habían aprendido los secretos de los misterios mayores de Deméter.

El Venerable Maestro recalca la importancia de estos misterios: “En los misterios de Eleusis, la danza sagrada y la Magia sexual transformaban a los hombres en Dioses. En el espejo de Eleusis, los Iniciados en estado de "Manteia" (éxtasis) podían contemplar su resplandeciente INTIMO, cara a cara… El Iniciado de Eleusis en estado Manteia (Éxtasis) pronunciaba la sílaba sagrada y entonces aparecía en el resplandeciente espejo, el Íntimo del Iniciado, todo hecho de luz y belleza... Muchas veces el iniciado provocaba el estado Manteia bebiendo el cáliz del Soma que lo transportaba al Pleroma inefable del amor.”. Es por eso que los misterios de Eleusis tenemos que vivirlos en carne propia, dentro de nosotros mismos, aquí y ahora.


ELEUSIS
(Poema de Samael Aun Weor)

Manteia, Manteia, Manteia...
La música del templo me embriaga
Con este canto delicioso...
Y esta danza sagrada.
Y Danzan las exóticas sacerdotisas
Con impetuoso frenesí de fuego
Repartiendo luz y sonrisas,
En aquel rincón del cielo.
Manteia, Manteia, Manteia,
Y la serpiente de fuego,
Entre los mármoles augustos,
Es la princesa de la púrpura sagrada,
Es la virgen de los muros vetustos.
Es Hadid, la culebra alada,
Esculpida en las viejas calzadas de granito.
Como una Diosa terrible y adorada,
Como un genio de antiguos monolitos,
En el cuerpo de los dioses enroscada.
Y vi en noches festivales,
Princesas deliciosas en sus literas,
Y la musa del silencio sonreía en los altares
Entre los perfumes y las sedas.
Manteia, Manteia, Manteia,
Gritaban las vestales
Llenas de loco frenesí divino,
Y silenciosos las miraban los dioses inmortales
Bajo los pórticos alabastrinos.
Bésame amor, mírame que te amo...
Y un susurro de palabras deliciosas...
Estremecían el sagrado arcano...
Entre la música y las rosas
De aquel santuario sagrado.
Bailad exóticas danzarinas de Eleusis
Entre el tintineo de vuestras campanillas,
Magdalenas de un vía crucis.
Sacerdotisas divinas...
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